Por qué el miedo a morir puede convertir a cualquiera en un buen atleta

(INFOBAE) En muchas personas uno de los primeros efectos que genera el miedo es la parálisis corporal. Mantenerse estático ante una situación de hipotético riesgo, un momento que supone un peligro para la integridad física, es una de las reacciones más habituales. Sin embargo, asustarse también podría llegar a tener una respuesta sorprendente, poco conocida. Un análisis a varios atletas reveló que sentir temor aumenta el rendimiento deportivo.

La investigación, publicada en Journal of Sport and Exercise Psychology, fue realizada por Uri Lifshin y Colin Zestcott, dos estudiantes de psicología de la Universidad de Arizona. Es estudio reveló que los deportistas a los que se les hizo pensar en la muerte antes de una competencia, tuvieron una tasa de éxito mayor en sus pruebas, elevando la productividad por sobre aquellos que únicamente se concentraron en tácticas para ganar.

Para arribar a esta conclusión, el experimento consistió primero en recopilar datos de productividad de 31 jugadores aficionados de básquet, todos de sexo masculino, que jugaron la modalidad uno contra uno. Tras ello, a un grupo se les pidió que completasen un cuestionario sobre sus sentimientos acerca de la muerte y al otro sobre sus sentimientos acerca del baloncesto. Acto seguido, la mitad de los voluntarios participó de un breve ejercicio, antes de competir, en el que se les presentó imágenes relacionadas con la miedo, como una calavera plasmada en su camiseta.

Al retomar el juego, quienes respondieron el cuestionario sobre sus sentimientos acerca de fallecer, tuvieron una mejora del 40 por ciento en su desempeño durante el partido. Por otra parte, quienes vieron símbolos de la muerte antes de salir a la cancha se desempeñaron un 30 por ciento mejor que los demás en la prueba de tiros libres, lanzamiento desde la línea de tres puntos y definiciones en la pintura, casi debajo del aro.

«Nuestro subconsciente trata de encontrar maneras de derrotar a la muerte, de hacer que esta no sea un problema, y la solución es la autoestima. Por medio de la autoestima obtenemos la sensación de pertenecer algo más grande, que nos permitirá aspirar de cierta forma a la inmortalidad», dijo Lifshin.

En tanto Zestcott, coautor del estudio, afirmó que «esta es una manera potencialmente aún no explotada de motivar a los atletas, pero quizás también de motivar a la gente en otros campos, por lo que estamos entusiasmados con el futuro de esta investigación».