Cinco técnicas eficaces contra un ataque de hipo

(INFOBAE) Una molestia, un incordio, un malestar que parece llegar de las entrañas y sacude todo el cuerpo. El hipo es una manifestación que incómoda, una contracción involuntaria del diafragma que quiebra la respiración, que rompe con la armonía del momento y, muchas veces, desespera, atormenta, destruye una reunión social y lleva a su vocalizador a buscar soluciones inmediatas, recetas rápidas que aniquilen el mal.

En general, el hipo aparece luego de consumir grandes cantidades de comida, o después de comer y beber con mucha velocidad, aunque también está relacionado con la ingesta de comida picante y tomar, gaseosas, bebida alcohólicas. Además, se lo relaciona con cuadros de nerviosismo, estrés y ansiedad.

Existen diferentes métodos para eliminarlo. Algunos más conocidos, rozan lo mítico, la leyenda urbana, otras ganan espacio a medida que las tradicionales no funcionan.

Aguantar la respiración

Inhalar lentamente hasta que no haya más espacio y sostener el aire durante 30 segundos. Luego exhalar lentamente hasta que los pulmones se vacíen por completo. Es probable que se deba repetir cuatro o cinco veces. Además, se puede mirar hacia arriba así el diafragma se estira por completo.

Cambiar el ritmo

Otra manera muy conocida es la de cambiar el ritmo de la respiración. Inspirar y exhalar por la boca de forma constante a diferente velocidad. Eso sí, se lo debe hacer sentado para no marearse y no por más de un minuto.

El vaso de agua

Sin dudas la más popular. El agua fría ayuda a que el músculo del diafragma se descongestione, pero para eso se debe beber el vaso de agua de golpe, tragando sin respirar. También se pueden dar pequeños sorbos de agua mientras se aguanta la respiración al mismo tiempo.

Estirar el cuerpo en la puerta

Uno de los menos conocidos contempla una serie de ejercicios. Respirar profundo y contener el aire durante 30 segundos; llevar las manos a la parte superior del marco de una puerta; inclinarse hacia adelante hasta que se sienta que la espalda se arquea y el abdomen se estira, permanecer así por 30 segundos, mientras se retiene el aire.

Rodaja de limón

Cortar una rodaja de limón -se le puede poner un poco de azúcar-. Comerla y de esta manera el organismo se «distrae» con el sabor ácido en las papilas gustativas y eso sirve para aliviarlo.