La actividad comercial, también marca la historia y el desarrollo de esta región por su condición fronteriza con la República Argentina, a través del intercambio de bienes y servicios que moviliza a importante fuerza laboral y recursos económicos con la oferta de bienes y mercaderías.
Todos los días del año, de manera febril miles de personas transitan hacía un lado y el otro de la frontera, a través del servicio de trasporte por “chalanas” por el río Bermejo y por el puente internacional que vincula a Bolivia y Argentina. Ciudadanos bolivianos desarrollan la labor de transportar fardos de productos de primera necesidad entre estos aceites comestibles, arroz, harina y otros, los cuales son acumulados en la orilla del río y son internados al territorio boliviano en chalanas y carros manuales por el puente internacional. Similar actividad ciudadanos argentinos, adquieren en Bermejo y transportan al territorio argentino prendas de vestir, zapatos, zapatillas y productos procedencia china, especialmente aparatos traídos por mayoristas desde los puertos de Chile a través del territorio nacional. Esta actividad de carácter comercial en su generalidad es considerada como ilegal y/o contrabando al no registrar el pagos por concepto de impuestos y/o aranceles, pero que genera empleo e ingresos a las familias de Bermejo y grupos de intermediarios argentinos.