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(ERBOL) El Viceministro de Defensa Social Felipe Cáceres manifestó que dos carteles de droga brasileños incentivan la actividad de narcotráfico, al enviar emisarios y dinero para la instalación de laboratorios en la zona fronteriza para el acopio y refinación de clorhidrato de cocaína con destino a mercados europeos.

Explicó que en frontera de Brasil, especialmente en el departamento de Santa Cruz y la Chiquitania, se produce cocaína, haciendo de Bolivia un país de tránsito no solo de la droga peruana, sino también de la marihuana paraguaya que se va rumbo a Chile.

Cáceres llegó a esa conclusión a tiempo de explicar el resultado de los 9 mil operativos a cargo de unidades de elites de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico, que incautaron casi 17 toneladas de cocaína peruana y 127 toneladas de marihuana.

Según el despacho de radio Parapetí de la red Erbol, el viceministro indicó que se ha podido incautar más de siete avionetas, aprehender más de 2.700 personas, de las cuales casi un 85% son bolivianos y un 15% extranjero, sin embargo aseguró que en Bolivia no hay carteles organizados de narcotráfico

A la consulta del por qué se incrementó la cantidad de droga, respondió que en el país existen personas dedicadas al narcotráfico pero que no necesariamente constituyen un cartel de droga que es una organización criminal con dominio de un territorio, donde ni siquiera ingresan las fuerzas policiales y las fuerzas militares.

“Se ha detectado de que lastimosamente en Brasil, hay dos carteles de droga: el Primer Comando Capital, y el Comando Vermelho de Río de Janeiro y Sao Paulo. Lastimosamente estos carteles envían emisarios con dinero a Bolivia para acopiar droga y con la frontera con Brasil y Chiquitania, arman un laboratorio y empiezan a refinar la pasta base de cocaína a clorhidrato de cocaína”, declaró la autoridad.

Aseguró que para frenar esta actividad, Bolivia trabajará con los gobiernos vecinos en operativos conjuntos en trancas móviles, puestos fijos, puestos móviles principalmente con mayor incidencia en los aeropuertos para evitar que Bolivia sea un país puente de narcotráfico.