Con marcado énfasis el Alcalde de Uriondo, Alvaro Ruiz, quien a su vez es Presidente de la Asociación de Municipios de Tarija (AMT), ha puesto sobre el tapete el proyecto de ley que pretende la asignación directa del 1% del presupuesto departamental para los gobiernos comunales del Departamento, entiendanse los ocho que quedan fuera de los del Chaco, reclamando sobretodo que ya la Gobernación supuestamente comunicó a varios alcaldes que no apoyaría proyectos de agua y otros, además revelando que de los Bs.103 millones presupuestados para esta gestión sólo se les desembolsaron hasta agosto más menos Bs. 12 millones, ocasionado la parálisis y retrasos de proyectos vinculados a salud y educación.
Según Ruiz, existe mucha discrecionalidad en la distribución de recursos por parte del Gobernador Adrián Oliva, quien logró hace poco el rechazo de seis subgobernadores al proyecto mencionado, generando un choque político que los tiene a un lado a ellos y a los alcaldes en el otro. Tal vez una hábil jugada de Oliva que les pone en frente a los burgomaestres a sus antípodas por naturaleza, ya que se disputan el mismo territorio y las competencias aún se discuten, peor aún si consideramos que en teoría en la próxima elección ya no se elegirán a los subgobernadores, quedándoles a quienes ocupan estos cargos casi como unica alternativa candidatear en el «territorio» donde ya fueron elegidos y donde hicieron gestión, tendiendo que enfrentarse en las urnas posiblemente a los actuales munícipes. Si es así, lógico que no estarán muy interesados en que sus posibles futuros rivales cuenten con más recursos para hacer obras y mostrarlas al pueblo que es quien se encarga de tomar decisiones en las urnas. Para Ruiz, el manifiesto de rechazo sólo se trata de un intento de congraciarse con el Gobernador y así contar con el visto bueno para recibir más recursos que a su vez servirán también para hacer gestión y prepararse para la elección que viene.
De parte de la Gobernación no se vió ni se ve con buenos ojos dicho proyecto de ley que, según dicen, sería uno más de los instrumentos que ataría de manos al Gobernador en su gestión, si a eso le añadimos la ley del Prosol que promulgó William Guerrero, Presidente de la Asamblea Legislativa y los débitos automáticos que se aplican a la región desde hace varios meses por supuestos compromisos incumplidos con el Gobierno Nacional. Sin duda, que las aguas se están dividiendo cada vez con mayor claridad, el lenguaje está cambiando y el discurso se vuelve áspero, no sabemos si mirando la próxima elección o simplemente por las disputas de poder que van adquiriendo su propia dinámica en Tarija.