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Raúl Pino-Ichazo Terrazas

(Abogado Corporativo, posgrado en Educación Superior e Interculturalidad, Docente universitario, Escritor)

La enseñanza en la educación superior tiene como inherencia sus estrategias, por lo que la docencia universitaria ha experimentado transformaciones en los últimos dos lustros como consecuencia de las constantes demandas en la conceptualización económica, social  y de la propia educación superior sobrepujada por las siempre mutantes y nuevas tecnologías de  la información y la comunicación.

Todo lo precitado se escribe rápido, empero, para su implementación se requiere de docentes que  piensen con modernidad y se actualicen constantemente, pues hoy de día, el problema fundamental es sustituir el modelo tradicional de docencia que ancla en la rutina y la clase magistral que, en Bolivia sigue boyante causando un daño irreparable a los estudiantes que se forman en las universidades pues les enseñan a repetir no a  crear, entendiendo crear como el máximo esfuerzo para hacer que lo que no es, sea.

Hoy los que enseñamos nos enfrentamos a una desestructuración educativa, sobre todo porque  la cultura de la instantaneidad y de la imagen visual sobrepuja  a la cultura de la oralidad; lo oral queda en el ámbito de lo útil como estilo, pero no único, aunque brinda  una serie de diferentes aportes como medio básico de comunicación y porque determina una opción cualitativamente superior. Es por ello  que, en el ámbito educativo debemos incorporar, como algunos ya lo hacemos,  parámetros básicos que utilicen la neuropedagogia como un medio muy eficaz para impactar definitivamente la motivación del estudiante.

Para aproximarse a la comprensión de este proceso es necesario conocer la capacidad humana de percibir, inherente a la de razonar, ambas componen indubitablemente el bastión fundamental por el mismo que los humanos configuramos el mundo y este se adapte  a las necesidades humanas, entonces, los órganos sensitivos que disponemos son  imprescindibles  para este objetivo de una mejor, estimulante y creativa educación superior, pues un óptimo funcionamiento de estas facultades determinan comportamientos y acciones.

Es medio  relevante  y estratégico por el cuales los humanos recibimos  informaciones el visual y, este elemento nos ayuda a ingresar  a importantísimo campo investigativo, que es una de las grandes falencias de nuestra educación secundaria y especialmente la superior. Este campo investigativo, nunca había sido tratado con la magnitud actual y su aplicación diaria en clase nos  facilita  ampliar las actividades  educativas y combinarlas con otros elementos constitutivos del interaprendizaje.

¿Qué se entiende por interaprendizaje?, implica una formación práctica y operativa  conociendo los distintos ámbitos del saber, además del conocimiento de la comunicación visual basada en procesos perceptivos y de significado. Este significado es percibir  los mensajes visuales  y su producción que se  origina en las artes visuales,  en las estructuras de composición del lenguaje visual y sus elementos. Por ello la comunicación en el ámbito visual es la base del crecimiento intelectual, producto de la adecuada integración de los sentidos  que perciben el mundo exterior.

En resumen el docente actual debe ser capaz de elegir, crear imágenes que inducen a expresar valores, identidades, apariencias, formas de representación que estructuran el mundo visual del contexto  científico y social de la asignatura que enseña y, también, el  contexto personal de los estudiantes  bajo su responsabilidad académica.