Noticias El Periódico Tarija

Las pugnas entre la Gobernación tarijeña y el Gobierno Nacional van subiendo de tono, las denuncias por débitos automáticos suman mostrando estas acciones con un toque de abuso, desde la otra vereda se argumenta que se hacen los débitos porque no se están pagando compromisos asumidos, contrapartes que debe cancelar el Departamento. Transcurre el tiempo y prácticamente el mentado plan de rescate financiero quedó sumido en el olvido, ya no se habla del mismo como asumiendo su fracaso, unos dirán porque el Gobierno no quiso atender los pedidos regionales y otros porque dicho plan estaba mal elaborado, además de ser inviable. En fin, lo cierto es que no se escucha más de él, que fue publicitado como la única y mejor alternativa para que Tarija supere la crisis que vive, venza el déficit financiero que la agobia pero aún, sin dicho plan, seguimos caminando, pareciera que nos vamos acomodando a la nueva realidad y lentamente superando los problemas.


En ultimas horas surgió otra novedad, el anuncio desde la Gobernación de que se amenazaba con otro débito por proyectos con el Fondo Productivo y Social (FPS) en función de poco más de Bs. 74 millones que obtuvo Tarija de un fideicomiso que abrió el Gobierno Nacional, como ya anticipando los días duros que se venían y la posible iliquidez de algunas regiones, luego se supo que no había nada oficial al respecto más si el Director del FPS, Rodrigo Ibáñez, salió a aclarar lo que pasaba descartando que se haya debitado o que se esté por hacerlo. También el Secretario Ruben Ardaya apareció para decir que se quiere derrocar al Gobernador Adrián Oliva. Para no entrar en detalles, esta es la guerra de guerrillas que se vive y son parte de la nueva realidad que de alguna manera nos va estrangulando, cada uno con su versión y posición.

Ya lo dijimos hace semanas, es urgente una reunión del más alto nivel, es tiempo que sea Oliva en persona quien solicite una reunión con el Presidente Evo Morales para poner en claro lo que esta sucediendo y lo que necesita Tarija, aquí no caben orgullos ni tozudez alguna, no se puede permitir que siga sucediendo sin realizar las gestiones directas, es un problema de todos que debe ser atendido por algunos que están en posición de hacerlo. Queremos creer que en nuestras autoridades prima la buena voluntad, el interés de gestión y la decisión franca de tocar las puertas necesarias para encontrar soluciones de beneficio común.