Luis Almagro declaró el «fin de la democracia» en Venezuela en una carta abierta a Leopoldo López

(INFOBAE) El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denunció este lunes corrupción y violencia en Venezuela, señalando que la ratificación de la condena contra el opositor Leopoldo López marcó el final de la democracia en ese país.

«Ningún foro regional o subregional puede desconocer la realidad de que hoy en Venezuela no hay democracia ni Estado de Derecho», escribió Almagro en una carta abierta a López, a quien llamó «amigo». Hace dos semanas, la justicia chavista ratificó la sentencia que lo condena a casi 14 años de prisión, por cargos de incitación a la violencia durante protestas opositoras.

«Te soy sincero, en un principio, tras tu detención, no sabía que eras un preso político. El gobierno había convertido la mentira en verdad continental; recién cuando vi la sentencia, asimilé palabra tras palabra la dimensión del horror político que vive tu país», indicó el jefe del foro regional.

En la misiva de ocho páginas, Almagro resalta el clima de «intimidación» contra opositores en Venezuela y la corrupción de altos funcionarios, y llama a la realización del referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. «En ninguna circunstancia se debe utilizar el poder (…) para impedir que el pueblo soberano se exprese», dijo.

Para el ex canciller uruguayo, los venezolanos son «víctima de la intimidación», que se ha convertido en «el signo político gubernamental más tangible» y en «el corolario de una gestión ineficaz de gobierno».

El gobierno venezolano «procura mantener el poder negando al pueblo la posibilidad de decidir mediante el voto, recurriendo a la violencia contra quienes manifiesten o tienen otras opiniones y sobre quienes votan las leyes», apuntó. En ese sentido, citó los casos del preso Antonio Ledezma, el exreo Daniel Ceballos, la inhabilitada María Corina Machado o el diputado agredido Julio Borges para ejemplificarlo.

«Se ha traspasado un umbral, que significa que es el fin mismo de la democracia», afirmó.

En cuanto a la crisis diplomática del Mercosur, cuya mayoría de integrantes se opone a que Venezuela asuma la presidencia pro tempore del bloque, Almagro apoyó dicha postura y pidió una «clara sanción internacional».

A finales de junio, el secretario general denunció la situación venezolana en un demoledor informe ante el Consejo Permanente de la OEA, activando la Carta Democrática Interamericana.

Ese documento faculta a los países de la región a estudiar mecanismos para aliviar el enfrentamiento político en Venezuela. Pero en última instancia contempla la suspensión del país de la organización.