[23:55] Chile humilló a México con una aplastante goleada

(INFOBAE/ 18 jun/ 2016) A pesar de la marea verde que invadió el Levi’s Stadium de Santa Clara, Chile fue el que golpeó en el último partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa América Centenario. Las más de 60.000 personas que poblaron el escenario no intimidaron al último campeón continental: sobre el primer cuarto de hora Edson Puch festejó el 1 a 0 y dejó de rodillas a México.

El encuentro de estrategas no daba lugar al entretenimiento. Como ninguno de los dos quería arriesgar demasiado, las ocasiones ofensivas se conformaban a partir de las individualidades de las figuras que suelen brillar en Europa, como Alexis Sánchez o Chicharito Hernández.

A medida que fue transcurriendo el tiempo, la Roja fue ganando confianza. Los toques cortos iniciados por Jean Beausejour, seguidos por José Pedro Fuenzalida y profundizados por Eduardo Vargas pudieron ampliar la diferencia, pero un desafortunado fuera de juego mantuvo con vida al combinado azteca.

La producción del seleccionado de Pizzi fue de menos a mayor, y antes de llegar al descanso consiguió el segundo. El desborde del Niño Maravilla le permitió al volante del Hoffenheim interpretar un anticipo perfecto, dominar con autoridad y definir ante la tibia salida de Guillermo Ochoa. El sueño de defender el título se mantenía vigente en California.

En el amanecer del complemento Chile transformó el triunfo en goleada. El circuito ofensivo brilló con triangulaciones perfectas y la figura del Arsenal conquistó el 3 a 0. Como los de Juan Carlos Osorio bajaron los brazos, la resignación le dio lugar a la humillación.

Vergas completó un póker personal para que el set ponga en duda la continuidad del entrenador colombiano en México. El goleador del certamen capitalizó el desconcierto generalizado en el combinado azteca: rebotes, descuidos defensivos y errores ajenos consolidaron la categórica victoria de 6 a 0.

El sello del delantero del Necaxa decoró el 7 a 0 para firmar la máxima goleada en esta edición de la Copa América. Sin dudas, fue la mejor presentación chilena en la era Pizzi. Llegó en el momento justo. Cuando el mundo futbolero imaginaba un cruce entre colombianos y mexicanos, la Roja le pegó una patada a los pronósticos para mantener el sueño del bicampeonato. En el país andino se ilusionan con revalidar la corona.