Noticias El Periódico Tarija

 Venimos siguiendo su andar, leyendo a quienes los componen, es un grupo que se manifiesta en las redes sociales, concretamente el Facebook, con opiniones, críticas y aportes sobre la problemática citadina en la capital del Departamento de Tarija. Son «Los Amigos de la ciudad de Tarija», hombres y mujeres de diferentes edades que contribuyen en su fortalecimiento, dando lugar al debate sano y constructivo de situaciones que afectan a quienes viven en ésta urbe.

Somos testigos de la preocupación de quienes son partes de él y del interés por ser protagonistas del cambio. Se aplaude su accionar. Pero lo que se hace en dicho grupo debería ser repetido por todos, pues todos deberíamos ser amigos de nuestra ciudad en todo momento, pero de los amigos permanentes que no den lugar al «no importismo» que nos domina generalmente. Vemos como los problemas se repiten, de gestión en gestión, pasando de mano en mano, de autoridad en autoridad y la «irresolución» es la constante, claro que éste grupo motiva y levanta el ánimo al comprobar que existen ciudadanos comprometidos. Sólo la acción de los vecinos, sin fines políticos, sin interés partidario, permitirá identificar con claridad y objetividad las carencias, las buenas o malas decisiones tomadas por las autoridades para subsanarlas. Desgraciadamente los alcaldes se afanan en controlar las organizaciones vecinales formando su estructura electoralista y política, dejando a la deriva a quienes no persiguen esos intereses ya que no cuentan con el apoyo respectivo cuando sus quejas van en su contra.

Es muy cierto que debemos asumir otras conductas que se alejen del sólo criticar por criticar, es preciso ser propositivos, aportar con ideas y conocimientos pero para que esto se consiga, las autoridades de turno deben dejar de lado la susceptibilidad que les hace ver fantasmas por todos lados, que dejen de pensar que tienen la razón en todo, asumir que se pueden equivocar,  demostrar más humildad y recordar que son servidores públicos y se deben al pueblo que los eligió dándoles un mandato. Mientras todo siga como hasta hoy, con autoridades mandando a la gente en vez de obedeciendola, el manoseo se impondrá y también la falta de planificación con base en las necesidades populares.