Por atreverse a criar cuervos

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Hay evidencias más que notorias que en las relaciones en Unidos para Renovar (UNIR), la agrupación ciudadana que cobija a la fuerza que gobierna el municipio de la ciudad e Tarija y la provincia Cercado, hay problemas, hay pugnas que dejan ver distancia entre el Ex alcalde Óscar Montes y el actual, Rodrigo Paz. Seguramente Montes se pregunta más de una vez en que momento decidió apoyar a Paz para que sea su delfín como Presidente del Concejo Municipal durante cinco años continuos mientras él encaraba su ultimo periodo como Ejecutivo luego de una década.
Lo que vinculaba a Montes con Paz eran sus raíces en el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), desaparecida fuerza política a nivel nacional que llevó a Jaime Paz Zamora a la Presidencia de la República el año 1989, gracias a lo permitido constitucionalmente en ese entonces, que de los tres primeros de una elección el Congreso Nacional elegía al Primer Mandatario, y al «invento» de Óscar Eid  denominado » el triple empate» cuando las diferencias entre el primero y el tercero eran claras. Óscar Montes fue candidato a diputado por el MIR y no resultó elegido, luego postuló para primer concejal y fue elegido alcalde allá por 1999. Resulta que en su afán de dejar su largo periodo  de 15 años como burgomaestre y queriendo convertirse en Gobernador, Montes cerró un acuerdo con Paz para que éste ocupara la Presidencia del ente deliberante para después ser candidato a alcalde mientras Óscar Montes apuntaba más arriba y así gozarían del poder total.
Luego de la desaparición del MIR, permitida por el propio Jaime Paz,  Montes sintió la necesidad legal de contar con su propio instrumento político, con la solvencia y el poder de tantos años en el municipio, promovió la creación de su propia Agrupación Ciudadana, UNIR, y para eso confió en alguien a quien le abrió las puertas y le cedió espacios, Francisco Rosas, su «fiel y leal» operador, dejando que éste ocupara la Presidencia de esta fuerza política. Resulta que Montes no pudo ser candidato a Gobernador y Paz si fue a Alcalde con UNIR y ganó con el apoyo del capitán del barco, pero una vez asumido el cargo comenzó a abrir distancia con su mentor no permitiendo ninguna intromisión en su gestión y a romper acuerdos y lealtades, lo que llevó a Montes a convocar hace meses a un acto interno de UNIR para recuperar su dirección sin incluir a Paz ni a Rosas que ya tenía nuevo «jefe».
Hoy la disputa continúa y se hace más tensa, hay una pugna de poder fuerte, tendrá que ser el Órgano Electoral el que defina quién es quién en UNIR… pero lo que es seguro es que Óscar Montes no debe entender cómo con toda la experiencia política y los años al mando de la alcaldía, depositó su confianza en quienes, en la primera oportunidad que se les presentó, le dieron la espalda pretendiendo arrebatarle un instrumento en el que tuvo mucho decididamente que ver para su creación y vigencia.