Noticias El Periódico Tarija

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Al final de la gestión 2015, se dijo que se iba a realizar una evaluación tanto de la alianza que sostiene al Gobernador Adrián Oliva como del desempeño de cada uno de sus secretarios, todo como consecuencia de opiniones vertidas por algunos de sus socios como Willman Cardozo que dijo que habían secretarios que «estaban pateando oxígeno» y otros que cuestionaron el andar de la administración. Además, el pedido de algunos sectores para el cambio de ciertos funcionarios fue parte de esos anuncios, en realidad no se sabe si hubo o no tal evaluación, si la hubo parece que todos pasaron el examen y si no, es una tarea pendiente que de concretarse, ayudaría mucho ya que nunca es malo mirarse hacia adentro, nunca es mala la introspección, salvo que se crea que todo se lo esta haciendo de manera brillante y sin errores… abriendo el riesgo de caer en la soberbia mentirosa que engaña con facilidad a quien la padece.
Del gabinete de Oliva sólo son unos cuantos los visibles y que de alguna manera tienen contacto a través de los medios de comunicación con la población, unos con mejor receptividad y otros con menos, unos que si aportan y otros que poco y hasta perjudican. El Secretario de Coordinación, Waldemar Peralta junto al Asesor de Despacho, José Luis Gandarillas, se han convertido en los voceros políticos de la gestión, han planteado denuncias de alto calibre y tratado de explicar la situación del Departamento, son los más susceptibles a «desportillarse» por su propio rol, se convierten en «el fusible» que tendría que impedir que los ataques le lleguen a Oliva de manera directa, se entiende que éste ha depositado su confianza en ellos. Sin duda el Secretario de Planificación, Karim Leytón, juega un papel importante, de perfil muy técnico pero capaz de explicar con claridad lo que quiere decir. En menor grado figura Sergio Nieva, secretario de hacienda, al que se lo ve no muy cómodo cuando le toca hablar con los medios, las veces que lo ha hecho su mensaje ha sido igualmente claro. Quien ha asumido el papel más duro en las ultimas apariciones es el Director de Transparencia, Waldo Tarifa, que se ha ocupado de supuestamente seguir revelando irregularidades de la gestión de Lino Condori, hasta ahora no lo hemos escuchado hablar de ninguna falencia de la actual, al parecer todo es transparente como el agua. Yamil García, secretario de Justicia, también a acompañando a Tarifa en la tarea mencionada. Fabiana Paz, una joven y promisoria profesional, ha tenido intervenciones como Secretaria de Gestión Institucional aunque no se entiende con nitidez cual es su papel en el gabinete.
Adel Vergara de Desarrollo Social, Luis Alfaro de Gobernabilidad, Fernando Barrientos de Desarrollo Productivo, han ido perdiendo protagonismo con el transcurso del tiempo, no sabemos si por propia decisión o porque adentro rigen instrucciones que los limitan en sus apariciones. De los Secretarios de Hidrocarburos y Obras Públicas entre otros, poco y nada se sabe, hasta es muy difícil acceder a ellos, no se conoce que es lo que hacen ni como están llevando sus despachos…un verdadero misterio.

En una administración como ésta, de tantos componentes, con espacios claramente definidos en función de los numerosos aliados que piden y exigen lo suyo, es muy complicado lograr unidad de criterios, pensamientos, formas de proceder y coherencia con lo que se dispone desde más arriba. Incluso habrá que ver a quien obedecen, si al Gobernador o al socio del Gobernador a quien en verdad le deben el cargo. Quienes deberían poner orden en sus filas son justamente estos aliados e intentar romper ese criterio de pertenencia que se tiene de cada una de las secretarías y direcciones que manejan en función de la distribución del poder departamental…por decirlo amablemente.