Noticias El Periódico Tarija

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Se cuenta que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo, es así que ingresó a una cueva para esconderse, en ella se encontró con varias grietas y los malhechores empezaron a buscarlo por los boquetes anteriores al que él se encontraba.
Al verse casi acorralado y en total desesperación elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera: «Dios Todopoderoso, has que dos ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme».
En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la grieta en la que él se encontraba, y vio que apareció una pequeña arañita que empezó a tejer una telaraña en la entrada.
El hombre al ver esto se desilusiono pero volvió a elevar otra plegaria, esta vez mucho más angustiado: «Señor te pedí ángeles, no una araña…». Y continuó: «Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que estos hombres no puedan entrar a matarme».
Pasaron unos segundos y abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo tranquilamente la telaraña.
Estaban ya los malhechores ingresando en la grieta anterior de la que se encontraba el hombre y este quedó esperando su muerte, cuando los malhechores estuvieron frente a la grieta que se encontraba el hombre, ya la arañita había tapado toda la entrada.
Entonces se escuchó esta conversación entre los dos malhechores: “Vamos, entremos a esta grieta…”. “No, no ves que hasta hay telarañas, nadie ha entrado en ésta grieta en años, sigamos buscando en las demás…”.
Lección: La fe es creer que se tiene lo que no se ve, perseverar en lo imposible… Hay una frase muy sabia que dice: «Si le pides a Dios un árbol te lo dará, en forma de semilla».