Origen del enojo y la ira

Raúl Pino-Ichazo Terrazas

(Abogado Corporativo, postgrado en Arbitraje y Conciliación)

Para nuestras actividades de la vida, con sus placeres, exigencias y frustraciones, es importante conocer las causa del enoja y la ira, para que estas puedan ser identificadas,dominadas y controladas evitando los significativos e irremisibles problemas que acarrean.

La pregunta básica es si se puede determinar la causa real del enojo y la ira que nos invade y, sobre todo evitar sus consecuencias; así es útil, antes de continuar con el análisis es ilustrativo conocer la explicación del enojo que esboza Lord Clarendon, pensador ingles “El enojo es la pasión estéril que acompaña a la mente del individuo y no afecta en nada a  aquello a lo que se dirige y daña; mucho más al individuo que esta poseído por el enojo, que a cualquiera a quien está dirigido”.

Las posibles causas del enojo radican en comprender como se inicia y mantiene el coraje, conociendo las diferentes situaciones que pueden causar el enojo y la ira; reconociendo las consecuencias de aquellos y, finalmente, saber qué hacer. Y saber que hacer es estar consiente que el individuo, o sus amigos o familia viven en la misma situación cuando en ciertas situaciones  nos enojamos y los otros se mantiene tranquilos, por ejemplo cuando, en la vereda de una calle, una persona hablando por celular, te empuja y te pisa, pues camina  erráticamente; el enojo puede desencadenarse automáticamente o brota sin darnos cuenta, surgiendo sin conocer la causa real que lo provoca.

Entonces, ¿ Cuáles son los detonantes del enojo?, cuando somos atacados o lastimados física o emocionalmente, ignorados, rechazados o excluidos; también cuando somos engañados acusados injustamente o avergonzados; frustradosante una pérdida o imposibilidad de lograr lo que deseamos y, este enojo se incrementa peligrosamente cuando algo es injusto, cuando las personas deberían ser diferentes  o tiene  que actuar como nosotros  queremos o pensamos que es lo correcto, cuando una persona  se siente superior a nosotros o se aprovecha de nuestra buena fe; entonces, atacamos primero y evitamos ser atacados.

Se utiliza el enojo cuando las personas  evitan establecer relaciones cercanas por tener miedo a ser lastimadas; para sentirnos  fuertes  o capaces  y enmascarar así un sentimiento de inseguridad  o autoestima baja; también cuando tenemos esa estima muy inflada. Nos enojamos  con facilidad cuando no aprendemos a controlar los impulsos y obramos  antes de pensar, cuando no toleramos  la frustración o no reconocemos  que el enojo es un síntoma de depresión.

Ahora es prudente analizar las consecuencias del enojo ya que produce  un desgaste físico importante  y genera también abundante adrenalina que, en esa  cantidad, altera el buen funcionamiento del cuerpo; también afecta al sistema inmunológico y puede provocar contracturas y dolores  musculares  o de cabeza y hace más vulnerable  a la persona sufrir gastritis, cólicos y dermatitis, entre otras.

La consecuencias sociales o familiares estriban en que se alteran nuestra relaciones  y pueden terminarse; también  podemos lastimar física o emocionalmente  a los demás , dando lugar como resultado al resentimiento , deseos irrefrenables de venganza o alejamiento y, esto, aumenta nuestros problemas. En el nivel emocional es necesario evitar que otras personas nos hagan enojar, pues nos ponen tensos y tristes y, peor, les estamos dando todo el control de la situación que aumenta nuestra sensación de incapacidad y de coraje.

En el aspecto personal nos enfocamos agudamente en nuestro enojo  y en la causa del mismo que por su innegable influencia dejamos de disfrutar otras relaciones  o afecta nuestro desempeño en las mismas. Entonces, ¿Qué hacer?, revisar  los detonantes del enojo y analizar los  pensamientos  y sentimientos en relación  a otras personas y nuestrasituación frente a ellas; revisar nuevamente y observar si, en cada situación o en cada persona, el enojo  nos proporciona algún beneficio; si el enojo ayuda a obtener  lo que  queremos; si nos protege o nos hace  sentir más fuertes, reflexiones que conducen certeramente  a la conclusión  que hay  otras formas  más adecuadas  y sobre todo menos desgastantes del llegar al objetivo.

Necesario es puntualizar que no es fácil manejar el enojo, pero sus beneficios valen las pena, como importante es saber cómo el enojo se relaciona con nosotros  y como lo expresamos. Por ello deben leerse frecuentemente  artículos serios y científicos sobre la influencia de nuestros pensamientos en nuestros sentimientos y en nuestros diferentes estilos de pensamiento y, fundamentalmente, como podemos cambiarlo, para poder establemente actuar y obrar mejor.

Si nuestro enojo está relacionado con la angustia deben leerse artículos serios comprobados sobre la inseguridad personal, el stress o agotamiento psíquico que  decanta sobre lo fisiológico, las preocupaciones y las maneras de vencerlas, pueden positivamente ayudar.