Un Alcalde entre el cielo y la tierra

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Como medio de comunicación nunca podríamos permitirnos la licencia de pretender inducir a que nadie tome una posición sobre un tema específico especialmente relacionado a intereses políticos, la responsabilidad con nuestros lectores nos empuja siempre hacia la objetividad más allá de cualquier criterio de carácter personal. En la medida que nos acercamos al 21 de febrero vamos evidenciando que las posiciones se polarizan porque sólo hay dos alternativas… SI y NO… aunque no es tan cierto, queda la opción del voto en blanco que más allá de ser derecho de cada quien, no es una contribución tangible a la democracia que requiere más de certezas que de medias tintas.
Dijimos en nuestro anterior Editorial que el hecho de que el Gobernador Adrián Oliva haya tomado una postura podía empujar a otras autoridades «indecisas» a hacerlo también y entre esas, el alcalde de la ciudad de Tarija, Rodrigo Paz, quien va confirmando un estilo de no «estar» en los momentos o situaciones en los que la región o el pueblo requiere de un liderazgo genuino, puntual, no mezclado con intereses mezquinos y de poca identidad con lo auténtico. Y así sucedió, el Alcalde otra vez apareció ante los medios tratando de convencer que sólo hace gestión y no política y por eso había decidido mantenerse al margen de apoyar el SI o el NO, como si todo lo que hiciera no estuviera marcado a fuego por un sello eminentemente político, a no ser que el mensaje sea que hacer política o ser político es perjudicial o cuestionable o no es bueno ni conveniente. El burgomaestre también dijo antes que esa posición incluía a su gabinete, es decir, a sus secretarios y colaboradores más cercanos… y nos surgen preguntas lógicas antes estas declaraciones…¿ Rodrigo Paz votara en blanco entonces?… ¿ los miembros de su gabinete también?. Esa postura ambivalente, indecisa, que genera dudas incluso teniendo a un electorado y seguidores esperando… puede pasarle una factura más pesada que si hubiera revelado cual de las alternativas había decido apoyar o como, mínimamente, había decido actuar.
Paz argumento que el pueblo tiene la suficiente madurez democrática como para tomar una alternativa sin necesidad que nadie le diga cual, sin que nadie lo oriente… seguro que es así pero pensamos que el alcalde vuela muy alto si cree que la gente votara por una u otra opción porque el decida hacerlo, se debe pisar tierra firme y no desmerecer esa madurez de la que se habla creyendo eso. El pueblo tomara su opción sin que nadie le diga cual y necesariamente le haga caso, lo que no significa que precisa que sus autoridades políticas a las que eligió, le de certezas, certidumbre, sobre el lugar en el que esta parado. Además, y esto es muy importante, el alcalde calcula y cuida sus espaldas cuando lo único que se le pedía es que diga si esta de acuerdo o no con la modificación de la Constitución Política del Estado… ¡¡nada más!!… porque al final eso es lo que se decidirá por voto popular el 21F. Alguien mezclo algunos componentes políticos de su ecuación y confundió la pregunta sobre lo que se quería saber. Paz es libre de apoyar lo que quiera y hasta de estar «entre el cielo y la tierra» como estuvo en temas de profundo interés regional y lo esta ahora, aunque a un líder lo que se le exige es… liderazgo.