(elPeriódico) Cuando en el departamento de Tarija se descubrió gas, los sueños y esperanzas de mejores días comenzaron a nacer en los tarijeños; incluso los ojos de Bolivia se dirigieron al sur en señal de prosperidad. Sin embargo, en menos de 15 años esa riqueza natural dio paso a la pugna de poderes, a paros en defensa del gas y las regalías, a los discursos separatistas bajo la bandera de la autonomía y en bonos rentistas para ganar algunos votos. En la actualidad los presupuestos de las principales entidades departamentales se caen a pedacitos por la baja del precio internacional de petróleo